CONSULTA A: BRUCE LIPTON


Bruce Lipton: Biólogo

¿Crees que  el uso de palabras positivas y armoniosas puede influir  en nuestra vida?

Esto no es solo una creencia, es un hecho científico. Las palabras armoniosas y positivas tienen la energía del amor y vibran en esa frecuencia. Cuando tenemos pensamientos, palabras y acciones positivas, generamos emociones que producen una química que apoya el funcionamiento de nuestro sistema inmunológico, el crecimiento y reproducción de nuestras células y el mantenimiento de los sistemas del cuerpo, generando y manteniendo un estado de buena salud. A la vez generan un magnetismo que se manifiesta en nuestro medio ambiente externo, en nuestras relaciones amorosas, profesionales, etc.

¿Hay consecuencias?

Así como los pensamientos y palabras positivas apoyan el funcionamiento armonioso de nuestra biología, los pensamientos y palabras negativos son unos de los principales generadores de enfermedades, y de situaciones externas no deseadas. Es importante entender que nuestra vida tiene una causa fundamental que es energética, vibracional, cuántica y un efecto que es newtoniano, o sea que se manifiesta en lo físico, en lo que captamos con los 5 sentidos. Hay una relación muy estrecha entre lo que pensamos y decimos, (o sea el vocabulario que usamos) y la manifestación en nuestro cuerpo y en nuestra vida en general. Como los sentidos nos muestran una realidad tangible muy fuerte, nos olvidamos que el origen de todo lo que vivimos es energético y entonces le ponemos énfasis a los efectos y nos olvidamos o ignoramos las causas, las cuales son siempre energéticas. La manifestación física del mundo dual tridimensional es el último estado de un proceso vibratorio, y si este tiene una polaridad negativa destructiva, es cuestión de tiempo para que se manifieste en el mundo físico.

¿Cual es su poder?

Un ejemplo claro del poder de los pensamientos y las palabras positivas es la manifestación de una remisión instantánea de una enfermedad terminal, como en el caso de Anita Moorjani, quien padeciendo un cáncer terminal con tumores visibles en todo el cuerpo, entra en estado de coma del cual los médicos dicen que ya no va a salir, que eran sus ultimas horas de vida. Es en ese momento que tiene una experiencia espiritual en donde se ve saliendo de su cuerpo y puede comunicarse con su padre que había fallecido un tiempo antes y le puede decir que lo quiere y que la perdone por no haber respetado su mandato a la hora de casarse, rechazando la elección de marido de su padre (Anita es de descendencia Hindú y en esa religión, muchos matrimonios son arreglados por los padres de los novios y desobedecer el mandato paterno es una de las peores ofensas familiares y sociales). En el momento que el padre le dice que esta perdonada y que tiene que disfrutar de su vida, y que la ama, ella vuelve a su cuerpo, sale del estado de coma y le dice a los médicos que estaba curada. Dos meses más tarde no tenía ningún tumor en su cuerpo y hoy da conferencias por todo el mundo explicando el poder del amor y de todos sus derivados en pensamiento y palabra.

Lipton postula cuatro propuestas fundamentales:

Lo que condiciona a todo organismo vivo es su «entorno» físico y energético, y no su carga genética como teoriza el neodarwinismo.

La «cooperación» es la base de la evolución para la supervivencia, y no un acto competitivo, como también indica Darwin, entre los organismos más fuertes. Siendo los organismos con mayor capacidad de trabajar conjuntamente los que sobreviven. Entendiendo el sistema orgánico como el conjunto de elementos con capacidad de interactuar desde la especialización del trabajo y la cooperación para la resolución de problemas.
Y puesto que los seres humanos como organismos vivos, tampoco estamos determinados por nuestros genes, sino condicionados por el entorno y sobre todo por nuestras «creencias», somos dueños absolutos de nuestro destino.

La personalidad y la salud de los individuos se conforma como un «aprendizaje» en el vientre materno y en la niñez hasta aproximadamente los seis años.

Bruce H. Lipton, es un biólogo celular estadounidense, considerado una de las principales y más controvertidas voces en la nueva biología, contraria al paradigma darwinista y partidaria de que el entorno y y la cooperación (tesis de Lamarck) y no los genes son el auténtico motor de la vida. Es autor del best seller La biología de la creencia.